
La Cámara de Diputados dio luz verde, sobre tablas, a la nueva Ley de Ministerios enviada por el Ejecutivo provincial. La reforma achica la cantidad de carteras, crea la Jefatura de Gabinete y reordena áreas estratégicas del Gobierno. En total, quedarán solo ocho ministerios en funcionamiento.
Uno de los cambios más fuertes es la desaparición del Ministerio de Infraestructura, cuyas funciones pasarán a depender directamente de la Jefatura de Gabinete. Al mismo tiempo, se crea el Ministerio de Producción y Minería, una señal clara de hacia dónde quiere orientar la Provincia su matriz productiva. Modernización también cambia de lugar: ahora quedará dentro de Economía y Servicios Públicos.
La reestructuración llega en un contexto particular: hace apenas dos semanas, todos los ministros de Gustavo Sáenz pusieron su renuncia a disposición para “oxigenar” el gabinete. Con este nuevo esquema aprobado, crece la expectativa —y la duda— sobre si llegarán caras nuevas o si la movida es, simplemente, un cambio de nombres.
El proyecto también amplía las atribuciones del Gobernador, define de manera más precisa el rol del Vicegobernador como enlace con la Legislatura y fija un régimen de incompatibilidades para las autoridades del Ejecutivo. Además, habilita al Gobierno a reorganizar el presupuesto y el organigrama según el nuevo orden.
Ahora la iniciativa pasa al Senado, mientras en Casa de Gobierno ya se empieza a especular con quiénes ocuparán las flamantes carteras y si esta reestructuración marcará un rumbo distinto o será apenas un reacomodamiento puertas adentro.
Tiempo de Prensa