
La reciente incautación de una vasta cantidad de mercadería en la finca de Emilio Fayón, exfuncionario municipal, ha generado una gran inquietud y una serie de preguntas sin respuesta. Daiana Ovalle, secretaria de Desarrollo Social de la Municipalidad de Salta, dialogó con Daniel Murillo sobre el hallazgo y expresó su preocupación por el destino de los bienes faltantes.
Ovalle señaló que en noviembre recorrió los cinco galpones del área, verificando que contaban con stock suficiente. Sin embargo, al asumir su cargo en diciembre, los depósitos estaban vacíos. «En el galpón de Fayón sólo encontramos el 15% de la mercadería total que había hasta el 8 de diciembre», sentenció la funcionaria.
Entre los artículos recuperados por la justicia se encuentran bloqueras, hormigoneras, harinas, camas, muletas, sillas de ruedas, ropa, chapas, tirantes, ventanas, máquinas hormigoneras, entre otros elementos. A pesar de esto, Ovalle insistió en que debe aparecer el faltante, subrayando la importancia de recuperar el resto de los bienes.
Este incidente evidencia una doble traición: no solo se ha traicionado la confianza del gobierno municipal, sino también la de los ciudadanos más vulnerables. Las muletas y las sillas de ruedas son más que simples objetos; son herramientas vitales que permiten a personas con discapacidades vivir con dignidad y movilidad. La desaparición de estos dispositivos esenciales resuena como un acto de profunda insensibilidad y egoísmo.
Es crucial reflexionar sobre la implicación ética de estos actos. Este tipo de conductas no solo socavan la confianza en las instituciones, sino que también minan la solidaridad social y la empatía hacia los más necesitados. La comunidad debe rechazar con firmeza tales actos de corrupción y malversación, y es esencial que los responsables rindan cuentas ante la justicia.
Fuente: Murishowok
Tiempo de Prensa